viernes, julio 29, 2005

Esto NO lo dice El Libro

“Si hacéis el bien, lo hacéis a vosotros mismos; si hacéis el mal, es a vosotros mismos que lo hacéis” (Corán, XVII, 7)



Dos jóvenes han sido colgados en Irán ante la indiferencia de los medios internacionales, que salvo alguna excepción, ni han reparado en ello. La Corte Suprema de Irán encontró culpable de abuso sexual de un menor de edad a ambos jóvenes gay, según el periódico londinense Times.

"Si tu Dios lo deseaba, todos los habitantes de la tierra hubieran creído. ¿Es tu responsibilidad obligar a la gente que sean creyentes, puesto que el poder de creer no pertenece a nadie sin el permiso de Dios?" (Corán 10:99-100)
Ninguno de los grandes periódicos internacionales ha cubierto la noticia, a pesar de ser un acto tan público de abuso de derechos humanos y crimen de odio contra minorías sexuales. En algunos blogs, las personas sugieren que si la ejecución hubiese sido de personas occidentales los periódicos hubieran puesto la noticia en primera plana. La comunidad internacional hubiese reclamado justicia por los derechos humanos y hubiese condenado vil fechoría.

"Llame a la gente al camino de su Señor; por sabiduría y una buena exhortación, discuta con ella en la mejor manera posible" (16:125)

"La piedad no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente, sino que consiste en creer en Allah, el Día del Juicio, los Ángeles, el Libro, los Profetas, hacer caridad, a pesar del apego que se tiene por lo bienes, a los parientes, huérfanos, pobres, viajeros insolventes, mendigos y cautivos; [...] ser paciene en la pobreza, la desgracia y en el momento de enfrentar al enemigo" (Corán, Sura 24)


En cuanto a los derechos humanos, Irán ejecutó a más de 150 personas el año pasado. El mismo Time de Londres reporta que el año pasado una niña de 16 años de edad fue colgada por tener sexo antes del matrimonio.

“Enviado de Dios, comprendo cómo ayudar a alguien que es víctima de una injusticia, pero ¿cómo ayudarle si él es el injusto ?”. El Profeta (P.yB.) respondió : “Impídele ser injusto, así es como le ayudarás”
Tariqramadan.com


Llamamiento internacional a una moratoria contra los castigos corporarles, la lapidación y la pena de muerte en el mundo musulmán, por Ven. Tariq Ramadan.

martes, julio 26, 2005

No hay una sin dos

Eso dicen por aquí. Porque este post podría haberse titulado "Eso es para gente como tú, Blue Thing", y hacer juego con el de ayer.

Mans. tiene un nombre árabe que suena a leyenda. Suena a historia, a mi Historia. Tiene la piel tostada y el pelo negro y espeso, rizado y fuerte como las alambradas. Es saharaui. Probablemente, hija de un capitán polisario. Vive en casa de A. y P. acogida por AMAPS, y hoy, A. ha decidido que no volverá.

- Yo no repito con esto. Me ha decepcionado mucho. Eso es más bien para vosotros, Blue Thing, que pensáis así... como piensas tú, vamos. Lo que es yo, ya he tenido bastante.

Porque la pobre Mans. tiene agua corriente en casa, y luz eléctrica. Vive en Es Smara, no en El Aaiún, y claro, no es pobre de solemnidad como los demás. Está sana y, aunque viste con ropa de bebés de tres años, sabe perfectamente lo que es una bañera y, como buena musulmana, la usa convenientemente cinco veces al día; aunque reza dos, porque es demasiado pequeña.

Pero no es una niña delgada, desnutrida del todo, sucia y llorosa. Tiene una madre que la manda en verano fuera del desierto, y un padre. Y ocho hermanos. No necesita ser salvada, sólo aliviada en la infancia que le ha tocado vivir. Y como le encanta jugar y no le sorprende el bienestar material que la rodea, y es capaz de jugar en la calle a 45º descalza, delante de todo el mundo, no es la niña acogida ideal para contar la historia en Navidades en casa de tus suegros.

Así que Mans. se va a casa en dos semanas y en invierno, cuando se haga el viaje de las familias españolas, en su casa no habrá nadie. Ni el año que viene podrá volver aquí y habrá que buscarle una familia de acogida a la que no le importe que viva en una casa y no en una tienda. Hace años, mi amiga E., periodista, cubrió un evento en El Aaiún: una niña de la edad de Mans. la perseguía con noticias para su familia de España, de la que nunca había vuelto a saber.

Ahora no basta con ser refugiado, tienes que ser un refugiado modelo para que te acepten.


Y mis padres piensan que decirle a A. que a partir de ahora le va a arreglar el ordenador su puta madre es un exceso, y que cada vez que vengo les hago perder amistades.

Así que hoy estoy encerrada arriba, en mi cuarto de aquí, mientras abajo siguen gritando.


En dos días mi exilio terminará y volveré a Madrid. Y de allí, a Philadelphia, y dejaré atrás a esta democrática y tolerante Europa. Este es el ejemplo del Viejo Continente: miraremos con desprecio la Ley Patriótica pero nos ofenderemos mucho si la morita nos rechaza el plato de jamón.

PS: A lo mejor lo del nivel cultural era cierto, y debería conocer a gente que, cuando se meta en estos berenjenales, al menos sepa señalar el Sahara en un mapa... o saber que

"Mansura" y "Almanzor" son el mismo nombre... o que sepan leer, al menos.

lunes, julio 25, 2005

Déjate de tus ecologismos, Blue Thing

Y me tengo que callar. La ventaja es que, mientras callo, recuerdo.

Hace muchísimos años. Yo debía de tener unos seis o siete, menos, quizá. Los energúmenos en cuestión se llamaban Jose (no José: nunca lo pronuncian así en el pueblo) uno, e hijo-del-no-sé-cuántos el otro. Bullían hormonas. Debían de haber pasado los quince, como poco.

El pajarito debía de ser un verderón o un tordillo, o quizá un gorrión nada más. Era muy joven, eso seguro. Una cría, como yo entonces. Quizá había echado su primer vuelo enseguida, y por eso le cazaron y me lo llevaron a casa para enseñármelo. Yo alucinaba copn él: tan gris, tan tembloroso, con el plumón muy suave y las plumas castañas, en las manos de Jose.

Y entonces empezaron a jugar con él.

- ¡Mira, Blue Thing, un indio!
- ¡Como los de las películas!

Al principio yo no me di cuenta de que le estaban arrancando las plumas de la cola para clavárselas en la cabeza. Después siguieron con las de las alas. Yo les pedí que pararan sólo una vez, cuando í que ya no aleteaba ni se movía. Tiraban el cuerpo al aire gritando la misma chorrada del indio muertos de risa, y yo corrí a pedir ayuda a mi madre.

Ella seguía cosiendo.

Le tiré la labor, pataleé y lloré como nunca había llorado en mi vida hasta entonces. Ni ellos ni sus padres dejaron de visitar nuestra huerta ni de recibir nuestra hospitalidad, ni de recibir las propinas de mi abuela en las fiestas. Ni siquiera cuando destriparon a tiros a mi mi perra, Diana, unos años más tarde, porque estaba muerta de hambre y se comía los huevos de sus gallinas.


Aún se preguntan por qué he dejado de ir allí. Por qué no hablo con ninguno de ellos cuando regreso porque no tengo más remedio.


Hoy, la Mancha se quema y piden dimisiones. Los mismos que ponen veneno en el monte, que llenan de basura los ríos; los que talan las encinas para plantar viñas o lo que sea que haya que plantar ese año para cobrar la subvención agrícola; los que amenazan con linchar a los ecologistas y matan a nuestros perros como venganza por las denuncias, piden la dimisión de las autoridades y exigen una compensación económica.

Que les jodan.

viernes, julio 22, 2005

Último viernes

Comienza mi cuenta atrás...

Los modernos talibanes (otra vez)

Un tío en el blog de Brenda dice que los musulmanes castigan a sus mujeres a latigazos y matan niños.

Un menda en España dice que los homosexuales están gravemente enfermos y deberían ser tratados con electroshoks. Aunque "a veces tienen remedio".

Otro imbécil no entiende por qué he encontrados amigos entre teleoperadores sin mi nivel cultural.

Y uno de mis amigos teleoperadores dice que qué se me ha perdido en los Estados Unidos de América. Que no encontraré gente abierta, refinada, culta, europea, allí.

Fascintante, ¿verdad?

Pues mira, tío: no es cierto que los musulmanes maten niños. Son varios cientos de millones de personas matando niños a la vez. No había espacio material para tanto cadáver. Si quieres aprenderte unos cuantos libelos de Internet en vez de hablar con un musulmán (o mejor, con una musulmana, que saben hablar) no es culpa de nadie.

Al ínclito doctor español le rogaría que se nacionalizase... ¿a quién le mando el marrón?

Y a los subnormales que no creen que haya vida inteligente más allá de su ombligo les rogaría que cerraran la boca.


Lo peor es que la mayoría de esta gente escribe en Internet. Por este blog conocí Norteamérica y me entró un terrible deseo de conocerla, de visitarla, de hablar con su gente, tocarles, sentirles, comer con ellos, discutir si hace falta, pero entender, comprender. Por este blog conocí a una musulmana devota que se escandalizará cuando sepa que escribo desnuda en verano porque muero de calor aquí dentro; pero creo que a ella le importará muy poco, como a mí me importa muy poco lo que quiera ponerse en la cabeza cuando sale por la calle. Aunque, sara, sigo creyendo que si Dios tuviera algo en contra de nuestro pelo, nos habría hecho calvas.

Internet sirve para entenderse, no para monologar interminablemente sobre nuestra propia estupidez.


(eh, chicos de azul, estoy loca por conoceros pero, como yo también tengo prejuicios... espero que si leéis esto y veis mis fotos y mis enlaces... me dejaréis bajar del avión, ¿verdad? ;) )

jueves, julio 21, 2005

hijab


hijab
Originally uploaded by Small Blue Thing.
En Berlín, con el bello, bellísimo hijab de sara, tal como creo que ella lleva los suyos.

(fotografía tomada con compacta Samsung, objetivo 35-70, película Kodak 100 ISO)

martes, julio 19, 2005

Compañeros de camino

En tres días habré dejado a Az., pero me llevaré su bolso con ella (y además su e-mail). Y la promesa de traerle dedales hechos por los amish para la vuelta.

Esta tarde me encontraba triste por la idea de perder a M. No creo que al final vayamos a hacernos amigas, a pesar de cuanto tenemos en común. Probablemente no sea el momento más adecuado para ella para abrirse a alguien. Veo su soledad, su huida hacia delante disfrazada de fuerza, su tremenda falta de autoestima, y experimento una profunda compasión por ella. Espero equivocarme, con el tiempo.


Pero hoy he vuelto a saber de Hagfish. No debo reproducir aquí las palabras de esa increíble mujer de Pennsilvania, pero está ahí. Muy lejos. Encerrada. Pero cerca de mí. Como Augen, como sara, como Ent.


Supongo que la vida sigue. Que no se puede retener una situación, un aspecto, una compañía. Que no podré estarme toda la vida escondiendo en el Dojo que estoy enferma, o que algunas personas seguirán siempre a mi lado, como creía hace tan sólo un año.

Aún entonces lo seguía creyendo.

Supongo, también, que la gracia de todo esto consiste en disfrutar del momento sabiendo que será perecedero, "finito", como le gusta decir a Wyan.


Un chico llamado F. me dijo una vez, hace ya más de seis años, cuando nos hicimos amigos el poco tiempo que sabíamos que íbamos a coincidir, que esa era la clave. Desde hace días recuerdo aquella noche en el Populart de Huertas. Recuerdo sus palabras: "Hay millones de Fs., y hay millones de Bluethings".



Into this life we're born
Baby sometimes we don't know why
And time seems to go by so fast
In the twinkling of an eye

Let's enjoy it while we can
Won't you help me sing my song
From the dark end of the street
To the bright side of the road

From the dark end of the street
To the bright side of the road
We'll be lovers once again
On the bright side of the road
We'll be lovers once again on the bright side of the road

(Van Morrison)

lunes, julio 18, 2005



You can look at here, too.

martes, julio 12, 2005

Obras son amores...

... Así que una más del profeta.
Politicians say they want to do more to help the world's poor but they cannot ­ because they say they do not hear about this issue from taxpayers, voters and consumers in developed countries. Whether you are the President of the United States, an AIDS activist, TV producer, office worker, soccer mom, rock star, priest, Pope or student, YOU can make a difference.
www.data.org


Y, a la mayoría de los ibéricos que me leéis, este link, quizá.

lunes, julio 11, 2005

El Profeta

Llovió en Berlín la tarde del jueves, y las pantallas de vídeo (enormes pantallas de vídeo) se estropearon.

Y la banda salió a escena caminando, con las manos en los bolsillos, saludaron con la mano, cogieron sus trastos y empezaron a tocar.

Y todo el Olympia Stadion se puso de pie.

Y ya no paramos de gritar en nombre del amor durante más de dos horas.


Es muy común entre los posmodernos criticar las voces de otros. Es muy normal, teniendo en cuenta que los modernos apóstoles suelen hablar desde cómodas butacas y predican poco con el ejemplo. Pero estos cuatro hombres no están entre ellos. No fui capaz, no lo soy, de percibir ni un ápice de hipocresía en las palabras de Bono el predicador, que gritaba y cantaba que una vida, una sola vida salvada, nos convierte en héroes, si es que necesitamos serlo.

- Bueno, pero tu entrada te costó más de 80 euros, Blue Thing...

Mi entrada ha pagado los cientos de entradas que no pagan los jóvenes de Irlanda del Norte en sus conciertos gratuitos, en la calle, para que durante unas horas canten un rato y se odien algo menos al salir. Y ha pagado parte de los gastos del Live 8. La doy por bien pagada.


- ¿Y qué dices de los viajes de Bono a ver al Papa y a las Cumbres Mundiales?

Digo que yo no tengo un altavoz tan fuerte. Y mucho menos quienes hacen esta pregunta y no gritan a su vez.


Bono dijo el jueves pasado que, si no nos importaba, quería repetir algunas cosas que había dicho en el Live 8 días atrás. Dijo que la guerra no significaba más que gente sufriendo en todos lados, cuando dedicaron Bloody Sunday a las víctimas de Londres...

... que a continuación comparó con las 25000 víctimas diarias del SIDA, la malaria y el hambre. Y nos dio su palabra _como si tuviera que darnos explicaciones_ de que no dejaría de decirle a quien le oyera que hay que condonar la deuda, que no habrá paz sin justicia.


No tengo por qué no creerle. Hay hechos que corroboran el compromiso de U2 con lo que dicen (como el hecho de que sigan viviendo en Dublín, aunque en otro barrio; o que sigan grabando con la discográfica que les editó el primer disco). Pero esa no es la cuestión. Es que me importa un pepino las críticas de esos escépticos que dicen ser de izquierdas, rodeados de iPods, portátiles y de una tonelada de condescendencia. Su espíritu crítico no les hace estar más cerca de la justicia.

Yo escucho al profeta.




PS: ¿El concierto? Sobrio, poderoso, conmovedor, entregado. ¿El público? Fervoroso, entusiasmado. ¿El escenario? Inusitado. El mejor concierto que he presenciado en mi vida.



Lo primero es lo primero

miércoles, julio 06, 2005

Empacando...

Esta tarde he presentado mi dimisión como teleoperadora. El día 22 seré una mujer libre y tendré unos cuantos euros en el bolsillo para gastar en las Américas.

Dicen que van a echarme de menos.

Y, qué curioso, yo también.

Sara da gracias a Dios por las cosas pequeñas que le suceden cada día... Yo doy gracias por los seres pequeños que me rodean. Que me hacen ver quién soy realmente. Que me dan lecciones de humildad y superación.

Gracias por Y., por su alegría y su orgullo. La única colombiana del planeta que odia el café...
Gracias por Az. y sus maravillosos diseños. Animándola a ella me doy fuerza a mí.
Gracias por S. que será mi compañera de dojo el curso que viene, si ... quiere.
Y por A., y sobre todo por M., uno de los seres más entrañables que he conocido en años.

Y por todas esas mujeres, y algunos hombres, que tratan de salir adelante cada día y ser felices. Que se ríen de los clientes airados y hacen piña contra los jefes de departamento. Que se las ven canutas para llegar a fin de mes, y aun así se ríen de todo.

Gracias, compañeros. Os echaré mucho, mucho de menos.

martes, julio 05, 2005

In the name of love

En 24 horas estaré en Berlín.

Cuando me quedé tirada en los últimos conciertos de U2 en España, no imaginaba que podría verlos en el mismo sitio que Jesse Owens ganó la medalla más inoportuna de la Historia... :)

A veces, esperar (mucho) merece (mucho) la pena.

domingo, julio 03, 2005

En el retiro

En la llanura mágica me encuentro de vez en cuando con mi caballero:


Y como el cura dijese que los libros de caballerías que don Quijote había leído le habían vuelto el juicio, dijo el ventero:

—No sé yo cómo puede ser eso, que en verdad que, a lo que yo entiendo, no hay mejor letrado en el mundo, y que tengo ahí dos o tres dellos, con otros papeles, que verdaderamente me han dado la vida, no solo a mí, sino a otros muchos. Porque cuando es tiempo de la siega, se recogen aquí las fiestas muchos segadores, y siempre hay algunos que saben leer, el cual coge uno destos libros en las manos, y rodeámonos dél más de treinta y estámosle escuchando con tanto gusto, que nos quita mil canas. A lo menos, de mí sé decir que cuando oyo decir aquellos furibundos y terribles golpes que los caballeros pegan, que me toma gana de hacer otro tanto, y que querría estar oyéndolos noches y días.


viernes, julio 01, 2005

No puedo más. Estoy terriblemente cansada. Si sigo trabajando en ese sitio me voy a volver loca...