viernes, octubre 17, 2008

Normalidad y eso

Ayer me encontraba mejor y decidí quedarme a todo el entrenamiento incluidos los combates. No notaba apenas palpitaciones y me dije "pues palante".

Hubo un momento en que perdí el control de mi ataque. Me sentí atacada por mi contrincante, y tras la necesidad de defenderme vino la ansiedad de forma creciente. Y rápida de narices.

(¿que si era verdad? Pues qué sé yo, a estas alturas... ya me enteraré)

La cosa es que me faltaba la respiración y me salí por la calle de enmedio y me lié a hostias. Él me daba estacazos en la cabeza y yo le metía el codo en el cuello para que no me diera dobles. Hasta que P.-sensei me hizo parar y me corrigió como siempre pero yo me vine abajo. Pedí salir. Me fui al vestuario. No podía respirar. No podía dejar de temblar y cada vez gritaba más para poder echar el aire. Acabé en el suelo mordiendo la cara interior del men gane para que no me oyeran. Creo que fueron como cinco minutos o así.


No sé por qué me levanté y volví a salir afuera. Pero cuando volví a respirar rítmicamente salí, me preparé, volví a colocarme el equipo y entré otra vez al combate. Oh. Heroico acto de superación.

Mis compañeros no le dieron importancia. Fue un gesto de normalidad, cargado de buena intención y que ayuda a menudo. Y participaba en la conversación y las risas de después (porque, obviamente, herber tuvo que venir a recogerme). Es más, si me hubieran preguntado, habría quitado hierro a la cosa diciendo que lo raro es que no me haya pasado antes.


Pero en los momentos de normalidad, esa normalidad que exigimos y deseamos, a algunos, alguna vez, como a mí ayer, lo que nos gustaría es ser abrazados. Supongo que no es algo que le ocurra sólo a los enfermos mentales. Ni siquiera hará falta estar enfermo para necesitar calor un día chungo.

Es cierto que esto no me había pasado desde mis primeros días de Kendo. Sé que no es especialmente preocupante. Sé que ellos saben que yo sé cómo apañarmelas en estas situaciones. Lo frustrante es que esos picos me recuerdan que, objetivamente, no hay motivos para que siga yendo. Nunca me examinaré. Nunca participaré en un torneo. Todo lo más, tiene su puntillo ver cómo otros más preparados físicamente se aburren y lo dejan. La normalidad me cuesta una frustración considerable a mí, y a veces saca de sus casillas a P.-sensei, cosa que probablemente sea lo que peor me sienta de todo.


Pero ante la duda, haced como ellos. Normalidad aunque os quedéis cortos.


Porque además podría ser peor: si viviera en Valencia lo mismo me impedían hacer Kendo.

8 comentarios:

marutrera dijo...

te envio un poquito de calor desde aquí, que ya sabes que en el sur hace bastante.Ánimo que el camino se hace andando aunque sea a pasitos cortos.

Small Blue Thing dijo...

:''')

Nia dijo...

habrías estado orgullosa de mí esta semana. Con tendinitis en un hombre, he usado el tercio inferior de las pizarras y he tenido voluntarios para borrar y para abrir puertas y ventanas. Y en tu honor, aproveché para decir que ahora, yo era minusválida. ¿veis? le puede pasar a cualquiera. Expliqué la diferencia entre "la de inglés, que es coja", y "la coja de inglés". Que todos necesitamos ayuda, sólo que unos más que otros. Y que la lástima es un insulto.

Me van a echar por guerrillera... huy, no, que es un instituto público! jajajajajajaja!!!!

Herber West dijo...

Nia, lo que dices no tiene nada que ver con el post. Ademas, no es comparable una lesión a una enfermedad cronica.

Nia dijo...

Herber, quizá en vez de decírselo en un comentario debería mandarle a BlueThing un email para darle todos los detalles.

No, una enfermedad crónica no es comparable a una lesión, pero si quiero hacer de mis alumnos de catorce años personas que traten bien a los enfermos crónicos y a las personas con minusvalías o disfunciones diversas, por algún sitio tengo que empezar. Y me pareció que en esta ocasión, ese punto de vista me servía.

Dejando de lado la cuestión de que mis dolores se están volviendo crónicos, pero eso es otra historia.

Small Blue Thing dijo...

En cualquier caso, no veo por qué tendría que estar orgullosa de que mientras yo hablo de espasmos en el suelo alguien toque un tema transversal y cumpla su obligación.

Pero en fin, si eso provoca un cambio, por pequeño que sea, entre tus chavales, pues bienvenido, oye.

Herber West dijo...

No, Nia no pienso que le debieras mandar un privado a Small. Creo que tu comentario no tenia nada que ver.

Ademas, las comparaciones son odiosas, y en este caso , no se pueden comparar.

Nia dijo...

De acuerdo. Lo siento.