miércoles, enero 14, 2009

¿Cómo hacer de la palabra "paz" algo repugnante?

Muy sencillo:

"La paz esté contigo" se dice en hebreo: Shalom Laj (si le dices a una mujer) y Shalom lejá (si le dices a un hombre). "La paz esté con ustedes" se dice Shalom aleihem, y "La paz sea con nosotros" se dice Shalom Lanu.
Shalom (שָׁלוֹם), como cualquier diccionario de calidad promedio le indica, significa: paz, integridad, calma, tranquilidad, un saludo, bienestar.

Los que además de buscar en el diccionario, saben buscar en las Fuentes de la Tradición verdadera, saben que es también uno de los apodos secundarios para Dios, ya que la Fuente original de todo shalom está en Dios.

Por medio de la raíz lingüística de shalom la podemos vincular con le-shalem, que significa completar, retribuir, pagar, compensar.

Y no es extraño que ambas voces estén vinculadas, puesto que el verdadero shalom no es la ausencia de conflicto o la cesación de la hostilidad, sino que el shalom se construye al equilibrar lo que está en desbalance, al promover la justicia y la íntegra equidad.

¿Cómo se alcanza este equilibrio que redunda en un estado de Shalom? Exclusivamente al comportarnos de acuerdo a lo que Él nos demanda, que es apartándonos del pecado y el mal y al esforzarnos por cumplir con asiduidad y fidelidad sus mandamientos, tal como está testimoniado:

¡No hay shalom para los malos!, dice mi Elokim.(Isaías 57:21)


Un tal Yosef el Clandestino, en mi próxima recomendación Chanante.


Por favor, los judíos que me leen, responded a esto como debéis, por el bien de todos. :'''(

1 comentario:

Pequeño perdedor dijo...

Sí señor, sólo le ha faltado decir que Oceanía y Eurasia nunca han estado en guerra. El muy hijo de puta.