martes, enero 20, 2009

Sderot, hoy

Natan Galkowiz, un brasileño cuya hija de 22 años fue abatida mortalmente por un cohete Qassam en 2005, no cree ni en la respuesta militar como solución al conflicto con los palestinos, ni en el alto el fuego unilateral.

La tregua “durará dos o tres días, después el ejército entrará en Gaza con toda su fuerza”, augura este hombre que vive en Sderot desde hace 30 años y ha abierto un restaurante en el kibutz Bor Hail en memoria de su hija.

“Si Hamas continúa disparando, las tropas responderán. Y esta vez será la definitiva”, agrega Galkowiz, que pide una salida pacífica al conflicto.

Julia Chaitin, miembro de “One Voice”, una asociación que busca tender puentes con los palestinos de la franja de Gaza, estima que “sólo la vía de las negociaciones, a través de Egipto, Jordania, o de quién sea, podrá llevar a un alto el fuego duradero”.

A pocos kilómetros al este de Sderot, medio centenar de soldados israelíes, con barba de varios días y el semblante extenuado, toman su desayuno en silencio en una estación de servicio. Acaban de regresar de la franja de Gaza.

“No hay ningún alto el fuego. Los cohetes siguen cayendo”, afirma un militar de reserva a la AFP, con ademán disgustado. “¿Cómo es en Gaza? Es la guerra. Llevo 40 horas sin dormir y sólo quiero una ducha y una cama”, agrega.



(citado de Notisrael)


O sea que no era tan difícil entenderlo.

No hay comentarios: