viernes, febrero 20, 2009

Estereotipos


Me desayuno esta mañana con la noticia de que un tipejo que vivía de luchar contra los estereotipos del Islam en EE.UU. se ha cargado a su mujer tras recibir los papeles del divorcio. Después le ha cortado la cabeza y ha llevado esta a una tele.

Por lo que cuentan, los medios norteamericanos han solucionado la cosa como "crimen de honor", "crimen religioso", o violencia doméstica (no sé qué tiene de doméstico, como dice la autora, matar a alguien, cortarle la cabeza al cadáver y repartir los pedazos por un parque).


Algunos lectores han señalado la inoportunidad del titular: "Mujer musulmana decapitada por su esposo". Es triste pensar la conclusión que muchos van a sacar de este y de la horripilante fotografía. Pero en este caso me parece importante marcar que el asesino y la víctima eran musulmanes. Musulmanes neoyorquinos, que no vivían bajo las bombas de nadie, y que además hacían del Islam no sólo una forma de vida sino una forma de negocio.


Este monstruo era el director de una Net TV que publicaba materiales para "romper los estereotipos". ¿Dónde estaban sus colaboradores cuando se hizo notorio que maltrataba a su mujer? Denunciarlo es un deber elemental de Fiqh, tanto o más como apoyar a la esposa que exige su derecho legítimo al divorcio. ¿Estaban quizá editando el enésimo homenaje visual al pañuelo? ¿Cuántas mujeres trabajaban con ellos?

No han actuado como buenos ciudadanos, y sobre todo, han actuado como los peores de los musulmanes. El Profeta Muhammad (la paz sea con él) negaba la condición de musulmán al que permitía el sufrimiento ajento pudiendolo impedir.


¿Cómo podemos pedir a una mujer norteamericana, no musulmana, que evite los estereotipos cuando el criminal y todos sus cómplices se convierten en puro estereotipo?

Me enfadaré luego con quien identifique violencia machista con Islam, o hijab con aquel. Ahora mismo tengo un cabreo mucho más gordo sobre quienes, dentro de la Ummah, han escupido durante años sobre el Islam, con una muerte de por medio.

No nos extrañe encontrar tan pocas nashidinas.



5 comentarios:

Crispal dijo...

Hipócritas (munafiqín) hay en todas partes.

Pequeño perdedor dijo...

¿Veis caer esa estrella hasta enterrarse en el fango? Es mi fé en la Humanidad. La gente no mueve un puto dedo ante casos obvios de abuso, salvo valerosas y honrosas excepciones.

Small Blue Thing dijo...

La cosa es que no se puede perder la perspectiva: obviamente, si habéis leído la noticia, no es muy de recibo colocar la primera foto de un niqab que te viene al google; y lamentablemente, los españoles no hace ni seis meses que vimos a un manchego decapitar a su madre. Pero la magnitud del crimen, por su escenificación y por sus testigos, es tan grande, que no veo la conveniencia de ponerme a matizar.

No "conveniencia". Obscenidad, vamos.

Rozonda dijo...

No se trata de islam, ni cristianismo, ni ná de ná. Setrata de una cultura que aun somete/infantiliza/menosprecia a la mujer, sea cual sea la religión.

No me voy a referir a Marta del castillo ni a tantos casos similares. Me voy a referir a una gilipollez, pero muy significativa. Hace unos días la cantante Rhianna fue, al parecer, brutalmente golpeada por su novio, también famosete. Buen, pue donde quiera que leyeras la noticia en internet, la mitad de los posts y los internautas venían a decir que "no sabemos todas las circunstancias" y "algo habría hecho ella"

Que en pleno soglo XXI se siga diciendo lo mismo que decían nuestros abuelos, ya me parece suficiente síntoma.No culpemos a las religiones; el patriarcado tiene muchas caras.

Ajú, que a gusto me quedé.

Small Blue Thing dijo...

Sí, sistamosdacueeeeeeeeeeeeerdo.

Pero es que me parece tan de coña ir a protestar por la foto de portada con una noticia semejante... En el fondo es sexista también, o racista en este caso: la víctima de la violencia me la trae floja, yo he venido aquí a hablar de lo mío.

Y donde pone lo mío ponemos lo que nos sale del fistro.