miércoles, febrero 11, 2009

Las barbas a remojar

Me llegan, además de los correos sobre la chupa extremeña, algunos igualmente estrambóticos, si no más. No diré de quiénes son por dos razones:

  1. Implican a un hermano y compañero (aunque satelital) de la Junta, y a un profesor que ha sido de servidora en varias ocasiones.
  2. Desconozco el asunto más allá de la lluvia de correos, y estaría dispuesta a creer ambas versiones.

La cosa ha sido una Justa de Egos de máximo nivel, con copia a todos los que hemos recibido el primer e-mail. Del clásico "se-rieron-de-mi-tesis-y-ahora-escriben-un-libro-y-no-me-citan", que puede ser, ya digo, una verdad como un templo, he asistido con sorpresa a la respuesta airada del profesor: "tu-tesis-era-una-mierda-y-además-de-ti-ya-ni-me-acuerdo". Un intercambio que podría ser ilustrativo, incluso interesante por el tema de fondo _revisar o no la poesía andalusí_. Pero que no es más que una pelea de gallos, o de pollos, más bien, por lo infantil de ambos.

Lo más triste es que mi hermano lleva con la marca de ese tortazo desde 2002, y todavía le duele. No ha intentado llevar adelante su trabajo en otra Institución, que yo sepa, o darle la vuelta.


A la vez, recibo este correo de Doc:
No sé si te va a gustar lo que te voy a decir, pero uno no puede vivir todo el tiempo con el mundo sobre la espalda. A veces hay que tragar sacos y culebras y ver cuales son tus intereses reales. A veces no hay que contestar a la provocación o hay que esperar a hacerlo cuando estés en una posición más ventajosa. No digo que no tengas razón, solo que uno no puede ir siempre a cuchillo con todo lo que la gente dice, porque le faltaría vida para pleitos.

En la cabeza no, que estoy estudiando.



La cosa es que, aunque la actitud de la Dirección del Master, tras comprobar via Herberwest que efectivamente lo que he contado ha ocurrido de verdad; y me han prometido que darán un toque de atención a la profesora visitante. Tras comprobar via mi productor que daño, lo que se dice daño profesional, esto podría hacerme técnicamente poco ("¿pero cuántos años tiene?"); y eso sosteniendo que lo que daña al honor lo arregla una subvención a proyecto...

No quiero estar dentro de siete años teniendo una conversación estéril con copia sobre libertad de expresión y locura, mientras en la Sanidad Pública, por poner, nos siguen drogando y censando. Me perjudicará a mí y también a otros que ni siquiera llegan a los Templos del Saber.

Tras comprobar todo esto (y siendo consciente de que si estamos a las conferencias sobre locura en Canarias hay que estar a las peleas de barro), declaro que mi esposo y mi amigo tienen más razón que un santo, y que va siendo hora de que el relevo de las hostias lo coja otro.


4 comentarios:

Pequeño perdedor dijo...

Has hecho tu parte, y bien hecha que está. Ahora tienes que hacer como Bruce Wayne en Batman Beyond y entrenar a una Chibi-Pitu que defienda el Amor, la Justicia y los derechos de los diferentes mientras tú haces de mentora cascarrabias ;)

En serio, bien hecho. Por pequeña que sea, una victoria es una victoria. Ya habrá tiempo (y ganas) de hacerle reajuste craneal con un ladrillo.

Jose Antonio del Valle dijo...

Me alegro de que te haya servido.

Sapos, quise decir "sapos" y culebras :)

Small Blue Thing dijo...

... y todavía hay que explicarle a los yoguri... a los chicos y chicas del Master la diferencia entre formal e informal, tocate los pezones mariloli.

La breaking new es que por lo visto la Gran Dama se puso en contacto con la Dirección para (ejem) quejarse y por lo que me contó mi santo _que fue a la tutoría para atestiguar que lo que ocurrió era cierto, tlcml_, debió de ponerles la cabeza loca.

Small Blue Thing dijo...

((pst, hoygan, que me temo que, rabietas aparte, mi colega tenía razón, al menos en parte. Tiene que sentar regular))