jueves, marzo 05, 2009

Cuando la cabeza se queda vacía

Dicen por ahí que este es el Año Europeo de la Creatividad.

Yo llevo más de una semana con fechas de entrega del tipo parayer y mañana tengo reunión con el director de mi próximo corto _Inshallah_: de momento, el proyecto más serio de los que me salieron a principios de año. Y, gracias a todos los demás y a la mala comunicación de mis prácticas del Master, es el que llevo menos trabajado. Yupi.

El documental se ha caído... O no se ha caído, pero lo más probable es que me caiga yo, porque no hay calendario de producción ni plan de ídem ni contrato de confidencialidad, pero sí una insistente correspondencia pidiendo ideas.

(Un inciso: no me he encontrado casos tan comunes de robo directo de trabajo, ni en carne propia ni a través de compañeros, en estos añitos; pero sí bastante desprecio por las ideas sueltas que van circulando de mail en mail o de boca en boca hasta que no se sabe quién pensó qué cosa y el guionista acaba por ser el tipo que al principio escribió algo para una cosa que al final hicimos entre todos. Motivo por el cual no entrego mis notas a nadie).

Así que a ver si alguien me considera lo bastante damnificada como para que me vuelva creativa esta noche.

2 comentarios:

Crispal dijo...

No me puedo creer que te falten ideas. Por lo poco que te conozco (de leer tu blog) creo que no son ideas lo que te falta. Busca en tu interior, en tu propia vida, en tu fe, incluso en el Sagrado Corán...
No, no creo que las ideas sean el problema.
(y perdón si me meto en donde no me llaman, me pasa mucho). ;-)

Small Blue Thing dijo...

No, ya-Crispal, ideas es lo que me sobra :D

Es que escribir guiones es árido, árido, árido, árido. No hay poética donde agarrarse. Y te estás horas describiendo acción por acción cómo se pone nervioso un tipo, por ejemplo.

(Es diferente cuando diriges, que te lo cuentas a ti mismo, pero yo no soy directora, ni quiero serlo por el momento)


Y metete donde quieras, yermanello, sólo faltaría ;D