miércoles, abril 29, 2009

Pa qué

Acabo de visitar el taller de la asociación de arte Debajo del Sombrero, en la que colabora como profesor Margarito, el director del corto que estoy escribiendo este año.

Los artistas que se forman allí tienen diversidad funcional mental e intelectual, lo que se viene llamando tonter, discapacitados o retrasados mentales: hay adolescentes autistas haciendo sus primeros pinitos con el vídeo arte y pintores y escultores que ya llevan tiempo exponiendo. Entre los novatos también hay personas de más de 20 y 40 años que acaban de empezar a formarse.

Entre ellos, L. Es sordo. Lleva viviendo en el Centro de Internamiento Don Orione desde pequeño.

Ahora tiene, calculo, unos 50 años. No sabe signar.

Vivía institucionalizado y nadie le enseñó.