miércoles, mayo 13, 2009

Lo que cuenta es el papel

Estoy trabajando a toda pastilla. Bueno, eso quisiera. A dos semanas de entregar los dos Proyectos dos de Fin de Master y con Margarito detrás del corto para empezar a dibujar, quiso mi buen o mal karma que uno de nuestros profesores visitantes se interesara, de lejos, tangencialmente, pero se interesara, en el largo anterior.


Así que llevo desde el viernes en la silla a turnos de diez horas (salvo el lunes) para reescribirlo a toda pastilla y tenerlo listo para traducir. La culpa es mía: dejé por imposible la reescritura el año pasado, porque la historia todavía me hacía mucha pupa; y en septiembre, cuando lo quise coger de nuevo antes de empezar el Master, uno de mis productores me mal aconsejó con un trabajo que me iba a salir y que iba a ser la hostia y me iba a dar dinero y así podía dejar el largo que sólo me había dado disgustos y... En fin, se imaginarán ustedes el final.

La cosa es que todavía no me da el cuerpo para escribir las horas que otros guionistas pasan de media en sus mesas, ni me concentro lo bastante. Prueba de ello es este post.

Herber dice que todavía estoy en rehabilitación: hace tres meses largos todavía no cocinaba, ni limpiaba la casa, ni salía sola a la calle; hace un mes ni siquiera hacía kendo.

Pero eso no se lo puedo contar al productor de marras, ni a un espectador. Lo que cuenta es el papel, lo que está ahí pintado. Quizá por eso el trabajo del guionista valga tan poco.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Ánimo, que tú puedes.

Un beso.
D´Artagnan

Nia dijo...

Puf.... suerte.

Small Blue Thing dijo...

¡D'Artagnan! ¡¡VIVEEE!!

marutrera dijo...

Ve a tu ritmo, respira y dosifica y
cuando creas que no puedes más, piensa en la recompensa.
Animo.