Anoche, mi padre exclamó cuando nos íbamos: "¡Joder, qué descanso!". Sin embargo, esta mañana sigue habiendo gente en la habitación.
A él hoy le bajan de la cama y empieza a caminar. Yo, con suerte, dormiré en mi casa esta noche. Y si la plancha y la polvareda de mi piso me lo permiten, a lo mejor hasta escribo algo.
Mi abuela no deja de llorar porque está convencida de que mi padre se está muriendo y no se lo queremos decir, y el vecino al que le pinchaba el wifi se ha dado cuenta.
Ah, la familia.
En pocas palabras
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Y, una vez más, Micockringnomedejapensar me salva el post un día perro!
Gracias, Micock!)
Y, sobretodo, no se pierdan este post de monseñor *Piezas*. Que n...
Hace 6 horas














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