miércoles, julio 08, 2009

Limpiezas

Acabo de tirar unas 50 fotografías de París. Algunas tenían tiradas dos o tres copias para repartir: fui, por primera vez viajando sola, a París en el verano de 1994, con una amiga. No nos poníamos de acuerdo en quién había tirado tal o cual fotografía, así que pedí dos copias de cada. Pero debí de pedir más, porque todavía tenía copias repetidas en este album.

Conservo recuerdos raros de aquella amistad y de aquel viaje. Están tan llenos de polvo como la estantería de donde he sacado el album, y después de 15 años han perdido color. Supongo que es un mal común. Pero soy una yonqui de las rutinas, y ver a gente entrar o salir de mi vida me produce bastante fatiga.

Desde que existe este blog, algunos de mis amigos lo prefieren para saber de mí al teléfono o incluso al mail. Y encima lo dicen: "me acerca más a ti".

Me pregunto si, leyendo posts del primer año, no tendrán la misma sensación que yo viendo las fotos rancias de París.

2 comentarios:

Fet dijo...

A mí me agobia seguir creciendo y aprendiendo a cada día que pasa.
Yo quería ser como Dragó y saberlo todo ya.

Small Blue Thing dijo...

Pues yo diría que es usté un cachondo sabio, tito.