Acabo de tirar unas 50 fotografías de París. Algunas tenían tiradas dos o tres copias para repartir: fui, por primera vez viajando sola, a París en el verano de 1994, con una amiga. No nos poníamos de acuerdo en quién había tirado tal o cual fotografía, así que pedí dos copias de cada. Pero debí de pedir más, porque todavía tenía copias repetidas en este album.
Conservo recuerdos raros de aquella amistad y de aquel viaje. Están tan llenos de polvo como la estantería de donde he sacado el album, y después de 15 años han perdido color. Supongo que es un mal común. Pero soy una yonqui de las rutinas, y ver a gente entrar o salir de mi vida me produce bastante fatiga.
Desde que existe este blog, algunos de mis amigos lo prefieren para saber de mí al teléfono o incluso al mail. Y encima lo dicen: "me acerca más a ti".
Me pregunto si, leyendo posts del primer año, no tendrán la misma sensación que yo viendo las fotos rancias de París.
Citas (CLXXVI)
-
Ha quedado reflejado, en grimorios de raros arcanos, que en el infierno, sea
cual sea su variante religiosa, siempre es lunes a las diez de la mañana,
j...
Hace 19 horas














2 comentarios:
A mí me agobia seguir creciendo y aprendiendo a cada día que pasa.
Yo quería ser como Dragó y saberlo todo ya.
Pues yo diría que es usté un cachondo sabio, tito.
Publicar un comentario en la entrada