viernes, agosto 07, 2009

¿Y cómo pido aquí las subvenciones?

Mira que duele dar la razón a la carcundia, pero a veces, mis amigos no me dejan otro remedio.

Desde que empecé el Master he venido siguiendo más blogs de guionistas, donde la facharada suele entrar a dar la matraca con las subvenciones famosas.

La historia suele ocurrir de esta manera: un guionista (pongamos, Hastiado) escribe una entrada sobre condiciones laborales, legislación, críticas y críticos... y aparece un becario de investigación _últimamente siempre son científicos becarios_ con el comentario de que nada de lo que escriba el autor es relevante, dado que lo suyo está peor y al fin y al cabo la ciencia es mucho más importante. Mientras la discusión continúa, con más o menos comentarios al trapo, los becarios crecen, se multiplican, llenan el blog y lo someten, y acaban mencionando a Almodóvar o a algún cineasta de izquierdas, incluso actores, que viven de las subvenciones y eso no puede ser porque entonces no es rentable (omo algunos experimentos). Acaba resultando inútil insistir en que las subvenciones de marras son adelantos en la mayoría de los casos para pagar los gastos de producción por adelantado, que se deducen de la taquilla posterior, es decir, que se devuelven.

Hace un mes vengo peleando con RN, el productor de mis cortos, con la posibilidad de hacer una ficción directa para Internet.

Al principio estaba el hombre liado con cuentas de su último corto, que se ha comido los mocos y todavía colea. Un corto hecho expresamente "para festivales" según el director y la coproductora. El año de la crisis, ya se sabe, le daba varios quebraderos de cabeza.

Y por último, resultó que "con Internet no vas a ningún sitio". [¡¡¡!!!!]

Entiendanle: no vas a ningún sitio de cine. No se admiten producciones para web en los festivales (salvo este año, en uno de fantástico en Catalunya, donde pusieron Svarmorder). Y tampoco se pueden pedir ayudas al Gobierno, aunque levantar un proyecto para la Red requiere mil veces menos esfuerzo que cualquier rodaje.

Y esa es la cosa. Y que me perdone porque lo estará leyendo, pero ese pensamiento es el que da alas a los becarios de investigación de arriba. Si quieres hacer audiovisual, nunca como hoy tuvimos más posibilidades de ser vistos. Puede que no se gane dinero con ello, pero el error está en creer que puedes ganarlo con un corto. Alguno lo gana, y alguna vez ganamos algo para seguir adelante, pero no puedes hacer cortos para ganar dinero:

Hace diez años, los productores se tiraban, literalmente, a los festivales en busca de nuevos talentos: existían unas subvenciones a óperas primas no reembolsables que hacían una primera película muy atractiva de producir; y de muchos cortos notables salieron largos casi inmediatamente. De esas primeras películas salieron, eso sí, muy pocas segundas películas: para esas no había subvenciones.

Pero esa época ya ha pasado. Canal + apenas estrena cortos que no haya producido el Canal Plus francés. No podemos, si no queremos tirarnos año y medio ordenando facturas y debiendo dinero, hacer cortos para que en un festival alguien nos descubra. O en el siguiente corto, o en el siguiente. Llega un momento en que no puedes más. No podemos negarnos a poner nuestros trabajos en Internet porque la gente los verá gratis (y mucho menos, fuera de tema, ponernos del lado del patrón, que nos chuleaba y nos chulea la plusvalía, y no del lado del espectador, que directa o indirectamente es el que nos dará de comer).


Así que mientras doy la matraca a amigos y compañeros del Master con varias ideas para la web, las respuestas vienen siendo: "nadie te da dinero para hacer cosas en Internet, ni puedes moverlas [¡si están en Internet!]" o "es que yo soy más de cortos".

Y ahí estamos.

(¿piratearon ya mi corto?)

3 comentarios:

barbaria dijo...

Yo no entiendo demasiado de eso, pero me parece una buena idea, ya existen series por internet ¿no?
y también algunos artistas publican sus trabajos en ese medio... Persevera. Y en lo que pueda ayudarte cuenta conmigo.

Small Blue Thing dijo...

Gracias. ¡Leñe, lo cual me recuerda que a nuestra amiga tengo que devolverle un libro y enviarle un DVD para su cuñao!

Perseveraré, perseveraré, que algún tonto aparecerá que me haga caso.

barbaria dijo...

Para que sigas intenténdolo ¿has visto esto? www.elcosmonauta.es