
Para que no me coman los demonios empezando por lo de dentro, a partir de ayer decidí dedicar los lunes al ataque y asalto de contactos profesionales non petita, a saber: dar la brasa a quien se deje, recuperar contactos de hace pum, volver a escribir a esa gente que me pidió un spec y nunca más supe, y avivar las brasas de donde una vez hubiese fuego de la pasión. Amén de esos e-mails de "ya sé que buscan ustedes una actriz joven/ayudante de montaje/director/banquero que financie, pero ¿han pensado en renovar su plantilla de guionistas?".
El resultado no ha podido ser más esperanzador: seis e-mails enviados, cero correos devueltos, cero insultos, y una respuesta positiva que se concretará en algo esta semana o la que viene.
Tiemblen, que el lunes que viene vuelvo.












5 comentarios:
"las brasas de donde una vez hubiese fuego de la pasión"
ESAS brasas?
Esa es una táctica que los autónomos usamos a menudo. Yo la lamo "porculing fino y educado :D" y tiene más éxito del que parece, sobre todo a largo plazo.
El viejo "Quién no llora..."
Si es que los muy jodidos no vienen a buscarte a casa.
Fet: Nefecto. Ignorantes...
Rozonda: Dior te oiga.
Doctor: ESAS. Y AQUELLAS si se tercia. Bien metidas en el calientacolchones de cobre. Y además, si por la parte del currelo no tuviera respuesta alguna, al menos tendría algo para (ejem) consolarme.
Gracias por la visita, muy honrada. Está usted en su campana, póngase cómodo y tal.
Jajaja. Tiene usted brasas a pares!
Descuide que me pondre comodo por aqui. Usted no se preocupe, ocupo poco espacio.
Publicar un comentario en la entrada