lunes, octubre 26, 2009

¡Que es la Ley, imbécil!

... o un pingback artesano de El aborto y las menores para torpes, del pezón blanco ATMC, que han puesto en la red, bien contextualizado y semantizado, undivaga y el Piezas.

Tratando el tema controvertido de la libertad de decisión en chicas menores de dieciséis años ante la disyuntiva del aborto en el blog de Wyoming (columna "La familia feliz"), Jacobo Dopico afirmaba que esa excepción frente al aborto nunca ha sido contemplada, de manera que el de la nueva ley en su planteamiento sobre el asunto es un debate falso.

Le pregunté si el artículo 9.4 de la Ley de Autonomía del Paciente de 2002 no era entonces un pegote que no se sabía muy bien de dónde venía, ya que no quedaba del todo claro a qué mayoría hacía referencia, a mi entender.

Creo que su respuesta merece divulgación; tanto la prensa que pretende informar como la propia actividad informativa del Ministerio de Igualdad debería prestar más atención a explicar de una forma coherente y ausente de demagogia cosas tan sensibles. Por que además si no se hace, corremos el riesgo de activar un intento que nunca llegó a tener efecto legal.
(piezas)



No me resisto a poner un extracto del texto de ATMC, pero os recomiendo su lectura completa. Y si lo repicáis, hacedlo de forma íntegra, porque como dice el Optione, si no se informa correctamente, con calma y sin trágalas, es posible que la reforma de la Ley se vaya al carajo.

Como ven, hasta ahora no se ha dicho ni Pamplona sobre si los padres deben ser informados o no. Sólo se trata quién decide. Lo que dice la prensa a este respecto es basura.
  1. Un padre no puede aspirar a decidir sobre el cuerpo de la menor. Pero sí puede aspirar a ser informado sobre extremos muy importantes de la salud física o psíquica de la menor.
  2. Hay abortos y abortos. Así, abortos antes de las 7 semanas suelen ser meramente farmacológicos y aproblemáticos desde casi todo punto de vista: no parece que sea algo que deba ser comunicado al padre. Pero las cosas cambian a partir de ahí. No es irrazonable pretender estar informado de una intervención abortiva sobre la propia hija, aunque sea ella quien decida.
  3. Ocurre, no obstante, que a veces las hijas se pueden ver intimidadas por la comunicación a los padres. Habría que introducir en la ley la regulación del derecho a conocer de los padres, y cuándo una menor puede eludirlo. En esos casos, los servicios sociales deberían sustituir a los padres, acompañando a una menor a través de un proceso que puede ser muy duro para ser atravesado a solas.
  4. Pero en Igualdad no quieren ni oír hablar de colaborar con los servicios sociales… porque no se fían de las Comunidades del PP, en especial Madrid y Valencia.


Da vergüenza oír a gente del PSOE decir ”es que si mi hija decidiese abortar sin consultar conmigo…”: La ley no trata de eso, desinformado. Léete el anteproyecto de tu propio partido, irresponsable.

Da vergüenza oír el trato que la gente del PP ha dado a una cuestión tan delicada. Zapatero metió fetos-bomba en los trenes del 11-M para que mintiesen sobre los trajes de Camps. Esta gente deberá pagar algún día.

Da vergüenza ver cómo el texto salido de Igualdad no ha pretendido buscar el consenso (que sí era posible), sino que ha pretendido hacer una Ley-Proclama. Las leyes deben reflejar el sentir social. El sentir social es, más o menos, el que contiene la ley, que técnicamente en este punto está bien. Pero el tono general de la exposición de motivos es de un ”trágala”. ”Trágala, Conservador”. Qué falta de responsabilidad política: con eso están metiendo directamente en la batalla electoral una cuestión de capital importancia y enorme delicadeza (abortos de menores). Con esto no se juega, irresponsables. ¿Que el PP iba a hacerlo antes o después? No sé. Pero se lo habéis puesto a huevo. Y desde el punto de vista estratégico, van ganando (si lo hubieseis planteado bien, no irían ganando). En Igualdad tienen buenos asesores técnicos, pero la dirección política es patética.


Los conflictos entre padres e hijas en este aspecto son poco conocidos, como todo lo que se esconde tras las paredes del domicilio familiar… Pero os sorprendería saber que la mayoría de los casos de los que tienen noticia en los centros médicos, las presiones paternas (incluyendo amenazas, etc.) son ¡para que la menor aborte!


4 comentarios:

piezas dijo...

¡Seño! ¡Seño! Muchísmas grasias por el pínbass manuá!!

Evitadinamita dijo...

Enorme, ya lo dije en lo de Maese Piezas.
(Tengo mucho que aprender, ende luego)

Fet dijo...

Pues yo ya lo pongo mañana, que una es asina de original.

Small Blue Thing dijo...

Ya he visto la de Fet.