domingo, enero 03, 2010

Deje aquí su blasfemia

En serio.

Que ya sería una chorrada no borrar los comentarios que me llamaban renegada, psicópata deseaseada o fan de pedófilos y andar metiéndome en el código por un mecagondios. Caguense, pues. En dios o en alá, si prefieren tensar la cuerda y probar la veracidad de lo que escribo. Intenten traducirlo; es más, puede que incluso les ayude. Y si alguien se lo quiere prohibir, le aplicaré aquí el principio de reciprocidad. Digan "hostias" y copones, hagan rimas con Mahoma y el que toma. Precisamente porque creo en Dios, porque tengo Su Fuego metido hasta el tuétano, estoy segura de que lo que vayan a decirLe Le importa bien poco. Al fin y al cabo, a mí no me molesta que mi vecinita de dos años grite "¡caca!" cuando sabe que la estoy mirando.

Ahora bien, cuando lo hagan, piensen un par de cosas.

Cada vez que digan "hostias" es posible que al menos a dos lectoras habituales de este blog les hagan sentir mal. Dos lectoras que, además, son amigas mías. Una de ellas desde hace dos décadas.

Es posible que les haga mucha gracia, pero es posible que a otros les parezca chusco, y por tanto no les sigan la broma. Eso no hace de los pocos lectores de este blog un akelarre de fanáticos que ponen a Dios por encima de ustedes. Si acaso, demuestra que les gustan otros chistes.

Cada vez que blasfemen tendrán que escoger su blasfemia. Así pues, muy humildemente, les sugiero que blasfemen literalmente. Y decir que en la cabeza de los señores marrones con barba y turbante sólo hay sitio para las bombas no es blasfemia, ¿saben? Decir que las señoras marrones con túnica parirán terroristas no es blasfemia tampoco.

Si quieren hacer, usar y abusar del chiste racista, les recomiendo buscarse una excusa mejor. Y la van a necesitar, porque, en el ejercicio de su derecho, van a perder el de cachondearse de los chistes sobre manicuras africanas, por aproximación lo digo, vamos.

Y sobre todo, no esperen que me haga gracia que me digan que en mi cabeza no hay más que una bomba. Ni esperen que les conteste.

Pero como estoy segura de que son ustedes inteligentes y saben reconocer la diferencia entre blasfemia y chiste racista, y no he de preocuparme, ponganse cómodos que están en su casa.


11 comentarios:

Grénmabar dijo...

Yo practico una religión en la cual todo insulto dirigido hacia mí tórnase en blasfemia, así que estoy acostumbrado y, como bien dices, me importa poco (quiero decir que a cualquier dios, en su omnipotencia, le importaría poco).

A mí, 'hostia' y derivados se me escapan por costumbre, debo ser honesto, aunque no por blasfemar con intención.

De todas maneras si ya contamos con un idioma que en el arte del improperio es no ya rica, sino multimillonaria, puedo asegurar sin temor alguno a errar que a nuestra disposición se encuentran cientos de insultos menos conflictivos (p-pero ¿no son insultos precisamente por eso? Ains...).

Total, que se puede ser más creativo. Yastá.

Saludos y Fliz Ñonebo.

ostap dijo...

De verdad, puedo? Que ilusión. Me voy a cagar en dios hintelektualmente, citando a tres blasfemos descreídos que deberían haber conocido la hoguera purificadora, o en su defecto la lapidación según sean los ofendidos, en su momento:

a) En el principio el hombre creó a dios y le dio el poder sobre todas las cosas (Feuerbach)
b) La religión es el opio del pueblo (Marx)
c)Dios ha muerto, viva el hombre (Nietzsche)

Feliz año nuevo y tal, y recuerden construir su propio sistema de valores identificando como bueno todo lo que proceda de su genuina voluntad de poder, que era como llamaban en el XIX "lo que le salga de los cataplines".

ostap dijo...

Ah, que se me olvidaba.

"Me cago en la hostia puta" (Bustingorri)

Small Blue Thing dijo...

Mañana hará dos años, ¿no?

ostap dijo...

En efecto, dos años. De hecho, me había asomado para ver si le habías dedicado alguna entrada. Pero veo que tú tampoco te has olvidado.

"Sólo los olvidados están muertos"(Omar Bradley).

ostap dijo...

Va, pues que sea esta.

Stalingrado, 31 de diciembre de 1942.

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Durante la Nochevieja, la disciplina en el revitalizado 62º ejército se relajó y, a lo largo de la orilla, los oficiales soviéticos de elevada graduación organizaron una serie de reuniones en honor de los actores, músicos y bailarinas que visitaban Stalingrado para entretener a las tropas. Uno de estos artistas, el violinista Mijail Goldstein, se alejó y se dirigió a las trincheras para llevar a cabo uno de sus conciertos de solista para los soldados.

En toda la guerra, Goldstein nunca había visto un campo de batalla parecido a Stalingrado: una ciudad tan terriblemente destruida por las bombas y la artillería, con montones de esqueletos de centenares de caballos, descarnados por el hambriento enemigo. Y como siempre, también aquí se encontraban los siniestros policías de la NKVD, que permanecían entre la línea del frente y el Volga, comprobando la documentación de los soldados y disparando contra los sospechosos de deserción.

El horrible campo de batalla conmovió a Goldstein y tocó como nunca lo había hecho antes, horas y horas. Y, aunque las obras alemanas habían sido prohibidas por el gobierno, Goldstein dudaba que ningún comisario político protestase durante aquella noche. Sus melodías fueron dirigidas mediante altavoces hacia las trincheras alemanas y, de repente, cesó el tiroteo. En el espectral silencio lo único que se escuchaba era la música que surgía del inclinado arco de violín de Goldstein.

Cuando acabó, el silenció continuó. Desde otro altavoz, situado en territorio alemán, una voz rompió el hechizo. En un vacilante ruso rogó:

-Toquen algo más de Bach. No dispararemos.

Goldstein volvió a tomar su violín y empezó a tocar una viva Gavotte de Bach.

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http://www.youtube.com/watch?v=L05xsjRvFEw

ÓsQar dijo...

Perdonad que me salte vuestro off-topic y vuelva al asunto del que trata esta entrada.
Esta mañana me he encontrado con un comentario en Twitter de Herberwest que decía que para los ateos la blasfemia no es un derecho, ya que no podemos insultar a algo en cuya existencia no creemos. De ahí ha surgido una conversación que ha sido un poco diálogo para besugos, así que voy a intentar aclarar un poco las cosas.
Creo que Herberwest tiene buena parte de razón en lo que dice: si yo, como ateo, digo "me cago en el dios X" o "me cago en la madre del profeta Y", obviamente estoy excediendo los límites de mi libertad de expresión, dado que estoy intentando lesionar, intencionadamente, los sentimientos de la persona que tengo enfrente y que sí cree en el dios X y el profeta Y. Puesto que yo no creo en ellos, mentarles de esa manera tiene una intencionalidad puramente ofensiva contra otras personas. Y, dependiendo de la gravedad de la ofensa, me parece razonable que haya un castigo, similar al que se aplique para otras ofensas de índole no religiosa (es decir, no veo la necesidad de una ley ad hoc).

SIN EMBARGO
Sin embargo creo que lo importante del debate es otro tipo de blasfemia (y creo que es lo que preocupa con todo el tema este de Irlanda). Dice la RAE que una "blasfemia" es una "palabra injuriosa contra Dios[...]". Pero, ¿qué se considera "injurioso"? Porque desde el momento en que un fanático diga que negar la existencia del dios X es "injurioso", el problema se vuelve tremendo a mi juicio.
Y no solo para nosotros los ateos, también para vosotros los creyentes.
Es decir, buena parte del Islam se basa en blasfemias contra el Cristianismo ("Jesús era un hombre") y viceversa ("Jesús es Dios"). O, si tanto Cristianismo como Islam negáis la existencia de la reencarnación, estáis blasfemando contra el budismo.
Es más, en esta situación, la única diferencia entre yo, ateo, y tú, creyente, es que yo estoy en disposición de blasfemar contra una religión más que contra las que puedes blasfemar tú (la tuya).
O ya, si nos volvemos gilipollas del todo, los ateos podemos considerarnos injuriados si alguien sugiere la existencia del dios X o si alguien niega la existencia del Big Bang... ¿nos protegería en ese caso una ley anti-blasfemia?

Creo sinceramente que todo esto es lo que está detrás de la campaña de defensa de la blasfemia que se está haciendo a base de Twibbons y que te molestó ayer. Entiendo que la famosa caricatura de Mahoma (o la otra, para mi gusto peor, de la mujer embarazada) te ofenda. Creo que son generalizaciones demasiado extremas para ilustrar un asunto serio, la relación violencia-religión. Tal vez ha sido una mala elección del icono para la campaña (aunque encuentro comprensibles los motivos que han llevado a usar esa imagen y no otra). Anyway, parece que los gestores de Twibbon tienen los huevos de corbata y a estas horas es posible que hayan censurado ya la imagen de la campaña.

Bueno, y para acabar este infame chorreo, simplemente comentar que, de acuerdo otra vez a la RAE, la palabra "hostia" tiene un montón de significados que nada tienen que ver con la religión (aunque sean vulgarismos "malsonantes"). Así que si tu amiga se ofende porque alguien diga "ayer me di una hostia con el coche" o "me he comprado un reloj que es la hostia", entonces tiene un problema ajeno a sus creencias.

ostap dijo...

Esta bien eso que que un clérigo, una mula (¿o es mulá?), cura follahuérfanos o similar nos ponga los límites a la libertad de expresión que consideren oportunos. Es lógico, si también nos dicen como y con quién hay que follar, que den ese paso y controlen también lo que decimos. Veo hogueras en el horizonte en forma de multas de 25.000 euros.

Por cierto, hablando de blasfemos e ira divina el otro día entró un señor en casa del caricaturista danés, ese que ha sido condenado a muerte por una buena parte de los que en el mundo islámico pueden hacer esas cosas.

Y todo en medio la mayor persecución religiosa desde Nerón, el de hazteoir dixit, con el relativismo, los masones y el modern warfare 2 conspirando. A ver si es verdad y a no mucho tardar no queda ni una iglesia, mezquita o sinagoga en pie.

piezas dijo...

Pitu, igual alguna vez hemos ofendido a alguien con las recetas de cocina de feto y embrión.

Digo.

barbaria dijo...

Aunque soy religiosa, lo soy un poco a mi manera. No soy capaz de seguir a rajatabla las ordenanzas de la misma y pongo en duda muchas cosas. Pero me molesta que se caguen en Dios y en su p*** Madre, de igual manera que lo hagan en mi padre o que me mienten/mencionen a mis muertos (cosa muy frecuente por ésta mi tierra) y como a mí me molesta que me toquen lo mío procuro no ir por ahí ofendiendo a nadie con lo suyo.
Creo que eso se llama respeto.
Y cierto tipo de chistes no tienen gracia

Small Blue Thing dijo...

Y si tienes un problema por ello, yo no soy nadie para curarte. No soy nadie para diagnosticarte.

Y como estoy de luto, el resto lo dejo para otro día, aprovechando el momento para ciscarme en todos vosotros, que no habéis dedicado un momento para mis dudas existenciales curriculares, cabrones.