jueves, febrero 18, 2010

Te pasan unas cosas...



¿Recuerdan el post donde contaba nuestro capítulo personal de Ulises en la piscina municipal? ¿Recuerdan el ¡que dos inválidos quieren entrar juntos!?

¿Recuerdan que Barbaria, con toda la intención de animarme, la mujer, dijo: "Si es que te pasan unas cosas..."?

Pues no, no ME pasan.

Miren lo que les ha pasado, también en mi ciudad, y también en un organismo del Ayuntamiento, a un matrimonio en silla de ruedas:

En esta ocasión, pretendíamos viajar desde la plaza de la Puerta del Sol hasta la calle Tembleque, lo que implica que para completar cada trayecto es preciso hacer un trasbordo entre las líneas 50 y 25. En detalle: debíamos tomar un autobús de la línea 50, en la calle Carretas, junto a la Puerta del Sol (parada 2494), para ir hasta el Paseo de San Illán - Paseo Ermita del Santo (parada 2498), y una vez allí, bajar del autobús de la línea 50, caminar hasta la cercana parada del mismo nombre (parada 4744), y allí tomar un autobús de la línea 25 (pagando otra vez) para ir hasta el número 103 de la calle Illescas (parada 5180).

Pues bien, en la primera parada, en la calle Carretas, junto a la Puerta del Sol (parada 2494), los primeros dos autobuses se negaron a permitir que subiéramos a bordo: el conductor del primer autobús nos increpó de muy malos modos, y el conductor del segundo, directamente, volvió a cerrar las puertas y partir hacia su nueva parada tan pronto como se le solicitó que abriera la rampa de acceso para discapacitados (citar aquí que en ambos casos, al intentar conversar con ellos, hacían caso ignoraban al candidato a pasajero y en su lugar, ambos conductores se dedicaban a hablar por un sistema de radio).

Pero la cosa fue todavía peor cuando intentamos tomar el segundo autobús, tras hacer el trasbordo, en el Paseo de San Illán - Paseo Ermita del Santo (parada 4744): el primer autobús que apareció, se saltó la parada directamente, a pesar de ir medio-vacío y de haber cuatro personas esperando (una de ellas en silla de ruedas); el segundo autobús que pasó apagó las luces poco antes de pasar a nivel de la parada (éste ni siquiera aminoró la marcha); el tercer autobús que pasó se detuvo, pero el conductor alegó que iba muy lleno y que además transportaba un carrito de niños (no accedió a plegar el carrito ni a recolocar a los pasajeros, a pesar de que eso nos habría permitido viajar, y en lugar de ello, prefirió que permaneciéramos en tierra, al frío y ya de noche); finalmente el cuarto autobús (el séptimo al que habíamos esperado esa tarde-noche), sí se detuvo, accionó la rampa de acceso normalmente y nos permitió viajar (pagando una segunda vez para un único itinerario).

[...]
En el teléfono del Servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid (al que llamamos cuando nos encontrábamos en la parada intermedia, en una zona apartada de casas, con frío, sin luz y con miedo a que ningún autobús accediera a llevarnos) nos dijeron que “no prestaban este tipo de servicios”, “que llamara a un servicio de taxi” (que no nos podemos permitir), y que “llamaramos de nuevo en cuanto el discapacitado o cualquier otra persona acusara síntomas de hipotermia”.


Y tuvieron la suerte de que Jaume D'Urgell, amigo de la pareja y testigo del asunto, estuviera allí para contarlo en su blog.

Otros, como este señor, ni eso.

Si alguna vez presenciais o vivís situaciones similares, lo menos que podéis hacer es contarlo.

4 comentarios:

barbaria dijo...

La historia del autobús me ha dejado helada, son de estas cosas que piensas que no pueden ser verdad.

Pero con el video me he reído muchísimo. ;)

Small Blue Thing dijo...

Helados se quedaron ellos también (♫ta-tará-tará-tá♫)

barbaria dijo...

jajaja, pero que mala eres..
(¿como haces lo de las notitas de música, jodía?)

Small Blue Thing dijo...

Si tienes PC y no portátil, pulsas la tecla ALT y con ella pulsada, en el teclado numérico, 1 y 4 (vamos, un 14).

ALT 14 ♫

ALT 13 ♪