martes, marzo 30, 2010

Un roto, pero vaya roto

¿Recuerdan este post? Yo lo tengo grabado en la cabeza. No dejo de revivirlo cuando se me caen trabajos o me envían un mail de rechazo.

He dado la brasa a menudo aquí con la obsesión por encontrar un estilo propio, y no sólo escribiendo sino entre mis intereses también: no dejo de dar bandazos entre el perroflautismo y la modernez. Ya escribí sobre el tema no hace mucho (con la nueva skin he perdido la barra de búsqueda y no encuentro la manera de arreglarlo), pero es que me obsesiona.

Supongo que tiene que ver con que en los últimos dos años he empezado a seguir en la Red a auténticos Cabezones. Algunos me caerán mejor o peor, pero, por ejemplo, en el último mes y pico todas mis lecturas, TODAS, casi todas mis escuchas y la mayoría de mis visionados han salido de dos sitios de Internet. Casi diría que de uno solo. Aprendes, pero se siente una absolutamente gilipollas, y sobre todo miras para atrás a todo el tiempo que has perdido leyendo chorradas o dando tumbos, y la cosa pinta mal.

Sin embargo, cuando asocio ambas obsesiones (la de que es muy probable que no sirva para esto, y la del asco que doy culturalmente), llego a una conclusión a la que antes no llegaba: tampoco sé hacer otra cosa y, profesionalmente, soy un excelente roto para algunos descosidos a los que otros mejores, más cultos o más preparados que yo no se les pasaría por la cabeza pasarse.

De momento, eso me tiene contenta. Lo que no sé es cuánto me durará, porque algunos rechazos son muy duros. Sobre todo los que ni siquiera tienen que ver con mi trabajo sino con la crisis, los cambios de localización, los contratos rescindidos, o con los granos de alguien.

6 comentarios:

Nia dijo...

Pues que sirvas para esto no sé, porque soy poco objetiva e imparcial. pero ¿dar asco culturalmente? Venga ya y quiérete un poco más, que eres una de las personas más cultas que conozco.

Rozonda dijo...

Tengo muy pocos años más que tú pero los tengo, y por lo tanto te voy a echar el sermoncico de abuela zen porqueyolovalgo, ea:

Efectivamente, has cogío la buena vereda reconociendo que eres quien eres, sabes hacer lo que haces,y ser otro es perder el tiempo. pero de dar asco, nada,(lo dice una a la que tú y la de más parriba le habéis puesto la cabeza como un globo con vuestros debates cultos, so primas de Punset) y de ser un roto, eso no debes decirlo tú, sino otros, y para algunos lo serás y para otros no, joía por culo.

Lo bueno de la vida es decidir que llegues donde llegues vas a hacer lo que quieres hacer y al que no le guste que arree. Yo no es que pueda hablar muy alto, que no hace mucho que , como dije en facebook, me encontré a mí misma y estaba detrás del sofá. Pero cuando te encuentras, que descanso. Es como sacarse los tacones...
Ea, ya he echao el sermoncico y ya te dejo en paz, un beso.

poliket dijo...

Pues yo voy a decir quizás una chorrada, y repitiéndome, pero no hay que trabajar el texto en pro de una literatura o estilo propio, que es éste la que de textos se nutre, y no hay texto “pequeño” que deje indemne a la literatura que transita.

¿Qué es eso de hacerse la foto antes de muerto, buscar el modelo, clasificarse? Que lo hagan ellos, leches!

(y que nos importe un bledo)

PS: si de lo que se trata es de ganarse la vida (y de la consecuente necesidad -o no- de tener un estilo o adecuarse al mismo), funcionalidad y rentabilidad, yo ahí ya no me meto.

Small Blue Thing dijo...

Nia y Rozonda: Gracias chicas, que me veis con buenos ojos, pero nada que hacer delante de los CABEZONES que me estoy encontrando últimamente. Por ejemplo, echenle un vistazo a los comentarios de cualquiera de las Reflexiones de Repronto (poliket, la red es un jodío pañuelo).

poliket: la cosa va un poco por ahí. Pero cuando estás en el inframundo profesional como es mi caso, te matas por ser una escritora versátil que pueda con todos los encargos; porque así, al menos, escribes.

Este pensamiento tiene un margen de error considerable: casi cuatro años de redactora me demostraron que "al menos estar escribiendo" podía no servir para nada. En mi caso, sólo sirvió para pulir la verborrea. Que volvió a salirme en cuanto escribí guiones de nuevo. Igualita que un herpes, oiga.

Comenté en aquel post que no encuentro ahora que tengo ese problema no sólo escribiendo, sino leyendo: es que no consigo encontrar mi género tampoco. Admir... envidio a esa gente que tiene un conocimiento intenso y real de pocas cosas, porque eso no lo voy a conseguir yo nunca. Y ahí estoy.

poliket dijo...

La red es un pañuelo y, además, yo, tras mi propio apagón digital, mi noche de los tres años, creo que una parte importante de mi paseo matutino/vespertino lo rediseñé a partir de los enlaces que por Escolar han ido pasando. Lo que, me imagino, aumenta probabilidades.

Por otra parte, yo también, a mi escala, me considero bastante disperso, y en cuanto a lecturas no digamos. Aun así, con ahora mil mesetas delante, personalmente, no me molesta lo más mínimo interpretar que no estoy completamente codificado.

Para gustos, colores, y para colores, devenires caóticos!

¡Ánimo! ;)

Small Blue Thing dijo...

¡Pues que no nos apaguemos y que lo veamos!