domingo, abril 18, 2010

Amapolas

Hace cuatro años escribí un post titulado "Amapolas de acero". Mi abuela había empezado a acudir al centro de actividades diurnas del pueblo, después de aclimatarse tras dejar Madrid con mis padres. Veía a aquellas viejas llenas de guasa y de dignidad y me apetecía más pasar la navidad escribiendo sobre ellas que sobre mis mierdas.

Ahora mi abuela se está muriendo. Le pasa de todo. Le pasan 90 años, una guerra, una dictadura, un hambre, una viudez, un transtorno bipolar, una hija, una nieta, dos emigraciones, cinco hermanas y tres sobrinos muertos. Le pasan un marcapasos, dos caderas de titanio, un par de trombos. Le pasa una vida que ahora no sé cómo glosar. No creo que nadie pueda.

No ha sido la mejor de las abuelas, como yo no he sido la mejor de las nietas. Ni de coña. Pero me enseñó a rezar, santas y buenas noches nos dé Dios, hasta mañana si Dios quiere, en paz descansen las benditas ánimas del purgatorio y mayormente las que se encuentren en mayor necesidad, buenas noches. Me enseñó también a leer. Y ahora me está enseñando una forma de morir, de vivir un día más, bien cuidada, esperando el momento de marchar, y mientras echando un sueño, o tomando un yogur. Y despidiéndonos cada tarde con un hasta mañana, o un hasta luego.

El proceso de morir puede ser una putada enorme, pero la muerte en sí no es más que parte de la vida. Aunque para los que nos quedamos queda la ausencia, el duelo y todo lo que lo rodea, que es lo más jodido.

1 comentario:

barbaria dijo...

Lamento que te toque despedirte de tu abuela, no sé si es mejor que suceda de golpe o que dé tiempo a hacer o decir cosas para las que nunca hubo tiempo. Cuando mi abuelo murió le habían dado un mes de vida, al final fueron tres, dos meses más con nosotros. Un extra.
El final llegó y arrasó. No estaba preparada para esa pérdida a pesar de ese tiempo de espera.
Confío en que tu abuela pase lo mejor posible este tiempo y vosotros también. Que tenga paz, que tenga amor, y esperanza en ese Dios al que te enseñó a rezar.
Que Dios te dé fortaleza, Small.
Te mando un abrazo.