jueves, junio 10, 2010

Ahora que ya estás muerto

En el entrenamiento del martes analizamos qué ocurre cuando tienes que hacer combate con un maestro: vamos, con cualquier japo. O con los compañeros avanzados. Básicamente, Santi-sensei nos dijo:

Cuando salís a un combate así ya estáis muertos. Así que disfrutadlo, atacad y no os preocupéis de más.


En los últimos meses, ya les ha tocado a ustedes sufrirlo aquí, la mayoría de mis proyectos de trabajo ya estaban muertos al empezar. También he accedido a algún pitching de la liga de los mayores, pero, a pesar de algún resultado prometedor, la que estaba muerta al salir era yo. Como mucho puedo reencarnarme.

Ayer tuve varias charlas de trabajo: en una, me encargaron reescribir una biblia por quinta vez, de un programa que va cambiando en función de quién convoque la subvención. Tuve también otra en la que me ofrecían un trabajo como un favor en el que no se sabe si cobraré, ni tendré el control de lo que escriba. Pero todo de buen rollo, ¿eh? Para hacerme yo promoción y tal. Tuve una tercera bastante vaga, en la que básicamente quedamos para otro día. Pero es algo que pasa en esto.

Ya lo sé, a joderme: haber exigido respeto por contrato. Pero es que algunos todavía ni soñamos con el contrato, ¿saben? Lo intentamos, lo llevamos impreso de casa, nos y lo tiramos a la papelera. Algunas veces nos atrevemos a pelearlo, según nos veamos favorecidos por una racha de trabajo, o, como es el caso, hasta la peineta de cachondeo y de abusos. Cuando ya no nos cremos, porque sabemos que no es cierto, que así te vas metiendo o que esto es bueno para ti.

Ahora que ya estoy muerta, como iba diciendo, es el momento de disfrutar al máximo del trabajo. El Maestro Japo Que Me Da La Del Pulpo puede ser un productor o un lector especialmente duro, a cuya altura no me encuentre, o puede ser la vida misma, o la subindustria audiovisual donde trabajo, la de los vídeos de encargo, los sketches virales, los cursos de esperanto, los cazadores de subvenciones. Pero mientras tanto estén enfrente no me queda otra que seguir.

Aunque algunos días la tentación de dejarse enterrar es grande, ¿eh?


5 comentarios:

C. Rosewarne dijo...

Hola Ara, no sabía que tenías blog y por lo que veo desde hace mucho tiempo. Nos seguimos. Un beso.

Small Blue Thing dijo...

¡Hombreee! :D

Sí, blogueo aquí por lo personal, y luego tengo un Tumblr profesional con los trabajillos. Bienvenida.

barbaria dijo...

Pues no te dejes caer en la tentación y sigue el consejo de tu maestro.

Javier Meléndez dijo...

He aprendido que cuando alguien te "ofrece una oportunidad" (trabajar para promocionarte) hay que huir por patas...

Espero que mejore tu suerte. Tiempo al tiempo.

Small Blue Thing dijo...

Pues ahí estaremos. Gracias por la visita: ayer piqué texto de una reescritura con uno de tus posts abiertos, así que lo tomo como un honor.