jueves, julio 22, 2010

Pruebas

No, no he obtenido más pruebas de guión, aunque estoy entretenida lo suficiente. Pero la vida sigue enviando pruebas.

Dos semanas después de la muerte de mi abuela supimos que otro familiar, mi tío de Barcelona, estaba enfermo y su pronóstico es muy grave. Así que volví a pasar todos los fines de semana en casa, algunos para que mis padres pudieran ir a visitarle y atender a los perros. Trabajo de lunes a jueves, y el viernes, coche y andando. Y el domingo vuelta. Y así un mes.

La frecuencia de las entradas del blog puede que disminuya durante este verano, ya que sigo trabajando en cosillas, pero al menos no me estoy quieta (ni siquiera pude dedicarle al lanzamiento oficial de Noticias Transmedia un post en condiciones) . Creo que van a rechazar mi guión en Ultramar, pero qué le vamos a hacer, no se ganó Zamora en una hora.

Los que hayan seguido mi muro en Facebook o el Twitter habrán podido imaginar que, ¡por fin! saqué las tripas suficientes para hacer un examen de Kendo. Después de una noche sin pegar ojo, por cierto (cabrones, no hagais botellón de despedida debajo de mi ventana la próxima vez). Y obsesionada desde días atrás con no decepcionar a mis profesores si fallaba. He necesitado cinco años para disfrutar la práctica del kendo como lo hago ahora, y no habría podido hacerlo sin ellos, sin su honestidad, su paciencia, y sobre todo sin su confianza en mí. Por el camino aprendí que no son perfectos, que yo tampoco lo soy, y que con todo, tengo los tres mejores instructores que nadie podría desear.

Estos últimos días he aprendido también que algunas cosas que percibimos como desgracias pueden acabar convirtiéndose en bendiciones. He pasado más de una década asomándome sin piedad a mi propio abismo y no me ha gustado, pero he aprendido de ello. Y ahora puedo utilizarlo para ayudar a la gente a la que quiero. Todavía me afectan demasiado los problemas de las personas que me importan (eso no lo he terminado de aprender en los años que ha durado la escritura de este blog), pero, aunque es muy molesto, no sé hasta qué punto puede constituir un defecto.

Llevo tres días escuchando sin parar a Diam's. A ver si me aplico el cuento.


6 comentarios:

Evitadinamita dijo...

Me niego a aceptar pulpo.
No es un defecto, aunque sí una gran putada para ti, mucho más hoy en día, que con la puta crisis todos andamos intentando salvar nuestro culo con tapones en los oídos.
Queporcierto, (se lo pongo aquí yaquestoy), que igual cuadra una cena copiosa porque vamos a pasar una semanica en Burgos a mediados de agosto, como ya le comenté cuando lo del brother.
Ya le iré contando.
Enhorabuena por su disfrute con los estacazos y lo de siempre: que disculpe usté por ser tan dejá, que llevo tres meses con mar muy gruesa.
Besicos =D

Small Blue Thing dijo...

Pues bienvenidos en cualquier caso, que cuantos más seremos más reiremos, y el Ramadan solito es menos Ramadan :)

C. Rosewarne dijo...

Ara, no tenía ni idea y yo que pensaba que estabas de vacaciones... Lo siento. Un beso muy fuerte.

Small Blue Thing dijo...

Gracias, preciosa. Las vacaciones esperarán hasta septiembre (una semana a Sanabria con mis papás) y octubre (la boda de mi mejor amigo... literalmente :P

A ver si nos vemos pronto.

Javier Meléndez dijo...

Leí tu artículo varias veces. Me ayudó a reflexionar sobre ciertas circunstancias de mi vida actual. Tienes razón, Small Blue:

"He aprendido también que algunas cosas que percibimos como desgracias pueden acabar convirtiéndose en bendiciones".

Small Blue Thing dijo...

Pues oye, me acabas de alegrar el día :)

Eso no quiere decir que a la larga sean cosas buenas: tan sólo que tienen sentido.