¿Deprimido, quizá?
¿Alguna enfermedad o lesión? ¿Un pie roto?
¿Los jefes no le hacen caso? ¿Las estrellas no le llaman?
¿Le han rechazado un proyecto dos veces de tres?
Busque más trabajo.
Pida más pruebas.
Llame a más gente.
Escríbase un corto. Dé la brasa a un amigo para que le ayude a levantarlo.
Mano de santo, oiga.
4 comentarios:
Bueno, bueno, que eso de los amigos, ya se sabe; les pides un corto, y luego te coge un brazo.
Vaya, ahora soy yo el cínico.
XDDDDDDDDDDDD
Me temo que mi nivel actual de cabreo no ayude mucho :(
¿Qué te pasa, corazón meu?
Publicar un comentario en la entrada