sábado, diciembre 04, 2010

Motivos para quitarse el hijab

Últimamente me sale una cantidad de posts moñas sólo comparable a la de los primeros años de este blog. A partir de aquí, ustedes sabrán.
El otro día me compré horquillas.


Para mí, el pañuelo nunca ha tenido un sentido tanto religioso como político. Muchos de ustedes saben que mi respuesta favorita a La Pregunta es "por joder". Y con todo, siempre me he visto muy guapa con el hijab.

Algunos quizá recuerden este post de vísperas de Ramadan. No es que haya empezado a trabajar en aquella tienda de trajes; no ha vuelto a sucederme nada parecido a lo que describía, tampoco.

Un par de semanas antes de aquel incidente había tenido que soltarme el pañuelo a causa de una amiga, feminista clásica, muy de izquierdas, que se empeñó en salvarme. Mi amiga, que había estado aguantando el hijab un par de años con santa paciencia, una noche de finales de julio no pudo más y no paró hasta que el pañuelo acabó en mi bolso; y supongo que así de repente cayeron décadas de sumisión a los hombres de mi vida, volví de la Edad Media y se me cayeron del bolsillo las piedrecillas de lapidar. No recuerdo haber tenido una bronca tan descomunal por mi condición de musulmana como esa, flamazos en Escolar incluidos. Después de cagarme en todo durante un día entero, decidí no volver a llevar hijab cuando nos veíamos, que era como mínimo un par de veces por semana. Reflexioné mucho sobre el sentido del pañuelo y si tenía que ser fiel al hijab o al Islam, y llegué a la conclusión de que éste es demasiado importante para mí como para dejar que una tela se ponga entre él y las personas que quiero. Y así, en nuestro entorno en común, el pañuelo se me ha ido cayendo paulatinamente hasta que a finales de septiembre desapareció.

Mi amiga murió hace 13 días, y desde ese lunes no he vuelto a llevar hijab.

Siempre que alguien muere repentinamente tiendes a atesorar un montón de últimas cosas: la llamada de teléfono, un cotilleo que no terminaste, la última conversación. Creo que te das más cuenta que en otras ocasiones de lo que te has dejado por decir. Mi amiga no ha llegado a saber que me he quitado el velo por algo más que por no oírla; y lo peor es que yo tampoco. Creo que tendría que habérselo dicho. O haber sido más firme, o más alegre, o al menos ir mejor peinada.

La cuestión es que no echo de menos mis pañuelos. Me siento bastante guapa, la verdad, y tan [nefasta] musulmana como el mes pasado. Al menos una cosa sí la sabía, creo: le debo a ella la existencia de uno de los elementos más importantes de mi vida. Creo que recordarla a melena suelta puede ser mi forma de darle las gracias.

22 comentarios:

Fernando Hugo Rodrigo dijo...

Mis condolencias. La verdad es que estás llevando una temporada dura. Lo siento.

Espero que, al menos, te vayas recuperando del pie, salgas a la calle (bueno, esperemos un poco a que el tiempo mejore, no sea que con la nieve...) y puedas alegrarte de todo lo que hay ahí fuera.

Small Blue Thing dijo...

Gracias. El pie va muy bien, la verdad, a la espera de la consulta con el médico el viernes, y espero coger la espada cuanto antes a partir de ahí.

No sé si lo que voy a responderte se va a entender muy bien, lo siento: la cuestión es que esta experiencia ha sido demoledora, pero no me ha dejado más remedio que mirar a la cara a mis mierdas y hacerlas polvo. Si quería ser útil no podía enredarme en qué hacer, qué no hacer, cuándo hacerlo, si era conveniente socialmente... A tomar por saco. La mitad de las veces que he dudado de qué debía hacer en cada momento era mi neurosis resucitando y hablándome.

Y no decía más que gilipolleces, ¿eh? Chorradas sobre si iba a ser una pesada, o sobre si estaría molestando, o atribuyéndome un rol que no me corresponde... a la mierda. Si hay que dar se da.

Small Blue Thing dijo...

Vamos, que para encarar al dragón antes he tenido que cargarme varias ratas.

Fet dijo...

Un abrazo, yermaniella. Lamento la pérdida.

Small Blue Thing dijo...

:`)

Fernando Hugo Rodrigo dijo...

Supongo que el propio dolor te da una fuerza que hace que filtres prioridades y mandes al carajo las convenciones sociales.

Sea como sea, es mucho más de lo que muchos consiguen (conseguimos). Tendemos a querer contentar a todos.

Small Blue Thing dijo...

No son sólo convenciones sociales, ya te digo: es mi propio transtorno, resucitado, susurrando nasties.

Lo que ya me jode es no haber tenido hace un mes, o tres, las certezas que tengo ahora a base de haber recibido este hostión. Habría sido más útil y habría hecho más bien a la gente a la que quiero. Hasta habría escrito mejor.

Pequeño perdedor dijo...

Más vale tarde que nunca, jefa. Las certezas uno las tiene cuando le vienen, no cuando le convienen. Supongo que lo importante es saber agarrarlas y descifrarlas cuando asoman la cresta por nuestra cabeza.

PD: mi más sentido pésame por la pérdida.
PD2: por supuesto, si usted desea llevar el hiyab en mi presencia, yo estaré encantado de verlo. Como si no lo quiere llevar. Que para algo el pañuelo y el pelo son suyos ;)

Pipa dijo...

Un abrazo.

Small Blue Thing dijo...

Gracias, pero a mí no. Me siento un poco usurpadora si me mandáis a mí los abrazos.

Pequeño perdedor dijo...

Por supuesto, mi más sentido pésame a la familia de tu amiga, que ahora lo estarán pasando fatal. No les conozco, pero de verdad espero que puedan seguir adelante pese al dolor que sin duda sienten ahora. Tarde o temprano, la tristeza que produce ahora su recuerdo se serenará, pero el amor y el cariño que suscitó en vida perdurarán.

C. Rosewarne dijo...

Mis condolencias, Ara. Qué historia tan triste y bonita a la vez. Un beso muy fuerte.

Small Blue Thing dijo...

Guapa.

dandybrandy dijo...

ops

Ajenjo dijo...

Lo siento mucho, de verdad. Un beso

Small Blue Thing dijo...

Fíjate, hace un ratito hablaba con Nia AKA laprofe de un día que las presenté. Era la última clase del curso y Nia había venido con su habibi a Madrid a pasar el fin de semana; y yo ya me había quitado el hijab. Aquella tarde estrené un vestido, y Nia recuerda perfectamente que le dijo a ella lo guapa que estaba, con escote y el pelo suelto. Así que parece que hice bien.

Ajenjo dijo...

:)

Crispal dijo...

Como sabes, las personas de fe sabemos que hay algo más después de esta vida. Es como si tu amiga se hubiera ido de viaje a un lugar remoto al que todos llegaremos algún día.
En cuanto al velo, me recuerda la obsesión de los wahhabíes saudíes por la barba. Cuanto más larga es tu barba mejor musulmán eres, aunque luego seas un hijo de puta con todo el mundo. No creo que se sea mejor musulmana por llevar o no llevar velo, la verdad.

Small Blue Thing dijo...

Eso ya lo tenía claro antes de la catarsis :)

Pipa dijo...

¡Surp!Lo siento. Manda mi abrazo a quien corresponda.

En cambio yo, cuando perdí a mi amiga más amiga me sentía "deuda" en propiedad. Cada uno lo vivimos de una forma...

Lordo dijo...

Jo, no lo había leído hasta ahora. Me he emocionado. Mucho.

Small Blue Thing dijo...

Panda, estais empezando a abrumarme.